Durante este mes, y especialmente esta noche, el cuerpo recibe una cantidad de alimentos calóricos que habitualmente no son parte habitual de la alimentación. «Y además lo combinamos con preparaciones dulces (Pan dulce, frutas abrillantadas, rosca de navidad) y diferentes bebidas alcohólicas, como el champagne. A toda esa mezcla se le suma la baja actividad física por ser días de descanso y por las temperaturas habituales. Como resultado nos sentimos hinchados, pesados y siempre, dependiendo cuánto comimos, terminamos subiendo entre 1-2 kg de nuestro peso habitual. Recomendamos priorizar las ensaladas frescas, las ensaladas de frutas y evitar recetas muy pesadas», detalló Rotondi.